CEREMONIA DE PREMIACIÓN Y RECONOCIMIENTO A TOHONO O’ODHAM POR RECORRIDO DE 250 MILLAS EN LA RUTA DE LA SAL

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Por: Luis Ernesto Servin.-

Sonoyta, Sonora, 29 de noviembre del 2020.- Este sábado 28 de noviembre por la mañana, se realizó la ceremonia de premiación y reconocimiento a los participantes de los Tohono O’odham en la ruta de la sal que partió de Sells Arizona, pasando por Sonoyta y el Pinacate para terminar en las Salinas del Golfo de Santa Clara, con un recorrido de 250 millas.

Este evento es una tradición ancestral que se ha venido realizando desde 1860; y al término, los participantes son ungidos como guerreros de la Tribu Tohono O’odham.

El ceremonial se llevó a cabo en la explanada de la Iglesia a San Francisco, cuyos propietarios son la familia Salcido, siendo punto de reunión de los Papagos, tanto de Sells Arizona, como de Quitovac Sonora.

El rito estuvo a cargo de Kenny José María, encendiendo primeramente el mechón para ser purificados los participantes con alas de águila real, que es el ave sagrada de los Tohono.

En la ceremonia se le reconoció el trabajo de vigilancia por parte de elementos de la dirección de seguridad pública a cargo del capitán Miguel Ángel Adrián Trujillo, quien ha estado muy identificado con la nación Tohono O’odham, siendo auxiliado por José Alfredo Martínez Lizárraga “El Comandante Chavindo”, y José María Castillo “El Oso”, ambos integrantes de la tribu de los Papagos.

Así mismo, recibieron las plumas sagradas del águila real Mateo Velasco, Héctor Lizárraga, Rafael Monreal, y los hermanos Jared y Jeerse Tashguint, recibiendo también un collar elaborado con conchas de mar que recolectan en las playas del golfo de California.

Kenny José María, hizo hincapié de que, en el recorrido existen muchos riesgos de que los participantes sufran lesiones y otros contratiempos, pero aun así el evento es considerado parte de los usos y costumbres; tradiciones que tienen más de 160 años y que hasta la fecha siguen prevaleciendo entre las nuevas generaciones.

Al término del evento se les hizo un merecido reconocimiento a la Señora Carolina Lizárraga, quien se encargó de preparar los alimentos para los corredores y acompañantes; y al Señor Juan Salcido, por facilitar las instalaciones de la Iglesia de San Francisco, ubicada por la calzada Papagos en Sonoyta.